La Fundación Ricart se destaca desde 1989
por ser pionera en educación en Latinoamérica, basando
algunos de sus proyectos en las investigaciones realizadas en la Universidad
de Harvard.
Sus colegios han sido los primeros en tener un centro de desarrollo
de los talentos infanto-juveniles (CENARE) y en contar
desde 2008 con el primer Proyecto Bilingüe de Digitalización
de nuestro país. En la actualidad también cuenta con aulas
digitalizadas en dos de sus sedes marcando un camino hacia la educación
digital del Siglo XXI.
En más de dos décadas de actividad, la Fundación
creada por el Dr. Daniel Ricart ha investigado, aplicado
y difundido estrategias para la optimización de la educación
en general y la de los niños talentosos en particular.
En este sentido, edita libros, realiza presentaciones en congresos nacionales
e internacionales y creó el primer diario infantil en idioma
español, llamado NOTICHICOS.
En su programa de Asistencia Social, la fundación
capacita docentes de escuelas d gestión estatal de diferentes
puntos del país y beca alumnos talentosos de bajos recursos económicos.
La Fundación Ricart es una asociación civil sin fines de lucro que nació por iniciativa del Dr. Daniel Ricart en el año 1990, impulsado y avalado por el Dr. René Favaloro. Se conocieron en oportunidad del otorgamiento del premio Joven Sobresaliente 1990, otorgado por la Cámara Junior en la categoría Liderazgo y Logros Académicos. El Dr. Favaloro integraba el Jurado de Notables que otorgó esta distinción a Daniel Ricart, quien, con 22 años, acababa de graduarse como Contador Público, carrera cursada en la Universidad de Buenos Aires en sólo un año y diez meses. Frente a un joven de este perfil, que deseaba hacer algo concreto y diferente por la educación de los niños y jóvenes talentosos, el Dr. Favaloro le sugirió y lo asesoró para la creación de la actual fundación.
A partir de ese mismo año, 1990, el Dr. Ricart comenzó a realizar estudios e investigaciones en la Universidad de Harvard, vinculándose entre otras personalidades con Howard Gardner, autor del Project Zero (Proyecto Cero) y líder de las más prestigiosas investigaciones educativas de las últimas décadas. Como resultado de esas investigaciones, nace el primer Colegio NORBRIDGE, ubicado en el barrio de Saavedra de la Ciudad de Buenos Aires. Fue el primer colegio de habla hispana en ocuparse del desarrollo del talento infanto-juvenil. Para lograrlo, se implementaron estrategias de aprendizaje tales como los Métodos de Caso para niños de escolaridad primaria y los Cross Grading, entre otras. Además, desde ese entonces realiza investigaciones sobre el tema y difunde la temática en Congresos Científicos de carácter nacional e internacional llevadas a cabo por el Centro Nacional de Alto Rendimiento Escolar (CENARE).
En 1993, la Fundación Ricart recibió una propuesta del gobierno de Mendoza para llevar a esa provincia su proyecto educativo. La segunda sede NORBRIDGE se inauguró, en marzo de 1994, en el centro de la ciudad capital de esa provincia. Ese mismo año, la fundación firmó un convenio con el Ejecutivo mendocino comprometiéndose a capacitar a docentes y directivos de escuelas públicas urbano-marginales y a darles su apadrinamiento pedagógico permanente, acción que sostiene hasta la fecha. Esta tarea, en la actualidad, la realiza mediante el Departamento de Asistencia Social, el cual capacita docentes y brinda becas escolares para brindarles oportunidades educativas a alumnos con alto rendimiento escolar.
En 1999 abrió sus puertas la tercera sede de los Colegios
NORBRIDGE en la zona norte del Gran Buenos Aires (Del
Viso, partido de Pilar).
En esta sede, en el año 2008, se colocó a la vanguardia
educativa implementando el primer Proyecto de Aulas Digitales
en el país aplicado en un colegio bilingüe. La
sede Pilar de los colegios NORBRIDGE es la primera institución
bilingüe en nuestro país en aplicar el programa One Laptop
per child (OLPC) iniciado en el MIT (Instituto Tecnológico de
Massachusetts) con aulas digitales y pantallas interactivas.
El modelo digital NORBRIDGE puede ser replicado en
otras instituciones que lo requieran a través del Instituto
Nacional de Tecnología Educativa (INTE).
En el año 2004, nuestra fundación fue galardonada con
el Premio Iberoamericano a la Excelencia Educativa
por el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa
por sus múltiples acciones a favor de docentes, niños
y jóvenes de nuestro país.